Víctor Mora Gaspar (III)

Víctor Mora

“Por una vez la diversofobia pone la atención sobre el agresor y no sobre la agredida. Es usted el que sufre diversofobia, el que tiene esa patología, es usted el que está enfermo de verso correcto”

El activismo se entreteje en los estudios de Víctor Mora Gaspar, de lo cotidiano de sus luchas personales y colectivas, se nutre de textos y genera teoría para avanzar en justicia social y en la recuperación de memorias periféricas. En esta ocasión nos introduce en la episteme del término diversofobia y en el activismo LGTBIQ+.

Entrevista de "El País" a Víctor Mora
Fragmento de la entrevista concedida a “El País” de Victor Mora Gaspar el 21 de septiembre de 2016. Aquí enuncia el término diversofobia por primera vez en prensa escrita española.

P.: Dentro de bibliografía, en una entrevista que hicieron en El País con el libro que estamos comentando, acuñabas el término, al menos en territorio español, de diversofobia. Quería que me lo explicaras, para que lo entendiéramos, cómo opera y cómo llegas a ese concepto.

R.: Es muy interesante. Estoy escribiendo un texto sobre este tema. La diversofobia nace de un contexto activista, nace de la “Sección Invertida”, de las primeras reuniones que estábamos teniendo y como “Sección invertida”, que al principio nos estábamos llamando de otra manera, algo así como “Grupo de repulsa contra el odio y agresiones”… no me acuerdo bien. Cuando decidimos agruparnos como grupo activista, decidimos llamarnos “Sección Invertida”. Estábamos hablando todo el rato de la LGTBIQ+FOBIA y, entonces, por economía, ecología lingüística dije que por qué no hablar de diversofobia, porque en realidad es una fobia a la diversidad. Fue un término que caló en el sentido que funciona, lo podemos utilizar, es más económico y no estamos perdiendo cinco minutos cada vez que queremos hablar de la violencia a las personas con LGTBIQ+. Es interesante a nivel epistémico. Una de las miembras de la sección estaba muy empeñada en decir, en especificar que estamos luchando contra la diversofobia de género y sexo, que no estamos aquí metidas con temas de personas racializadas, ni gordas, etc. Y yo decía, ¿y por qué no?. ¿Por qué la “Sección Invertida” es precisamente un espacio que pueda caber todo este tipo de discriminación?.

P.: ¿Por qué la diversofobia es un término útil?

R.: Etimológicamente, al menos el estudio que he realizado, por cómo está compuesta. El verso es la dirección del texto en el sentido que es hacia dónde va el texto, que se podría leer que es hacia dónde va el discurso, que es una dirección y marca un movimiento recto. Lo diverso es lo que difiere de esa dirección del texto, del discurso. Lingüísticamente, a nivel performativo, era muy potente: lo diverso, la diversofobia, es la fobia a todo aquello que difiere de la dirección del texto ortodoxo. Y creo que es muy útil como sistema de crítica a ese sujeto universal que es el varón, blanco, heterosexual, burgués, etc. Todo lo diverso a este sujeto universal podemos construir una crítica que diluya ese verso y que ya no sea necesario. La diversofobia es útil para la lucha, pero la diversofilia no es un elemento útil.

P.: ¿Por qué la diversofilia no es útil?

R.: La diversofilia es entendible cuando la decimos, pero no puede ser un horizonte. Creo que el horizonte al que deberíamos tender es que no sea necesario ese verso, que no haya una dirección correcta y única, sino que haya una multiplicidad.

P.: Nace el término diversofobia que amplía el registro para que fueran acogidas muchas identidades y formas de vivir: ¿cansada un poco que todo es homofobia?

Sección Invertida
Logo de la agrupacion madrileña transfeminista Sección Invertida.

R.: Sí, claro. El problema es que caemos en que, por ejemplo, la “Sección Invertida” lucha contra la homofobia. Dicen: “La Sección Invertida lucha contra la homofobia”, no es solo esa la lucha. También se lucha contra otros tipos de discriminación de base de género, sexo o de otras discriminaciones, porque el colectivo, por suerte, se ha ido ampliando. Creo que por una vez la diversofobia pone la atención sobre el agresor, y no sobre la agredida. Es usted el que sufre diversofobia, el que tiene esa patología, es usted el que está enfermo de verso correcto, o de dirección patriarcal. Creo que tiene que dirigirse ahí la atención, si hay que visibilizar cuales son los colectivos que están sufriendo determinadas discriminaciones, porque son específicas.

P.: ¿Cuál es tu opinión sobre el observatorio que registra las agresiones? ¿Qué respuesta está dando los poderes públicos – en este caso la comunidad de Madrid – donde estamos residiendo?

R.: El observatorio madrileño y, creo, el catalán están haciendo un trabajo de contabilizar las agresiones denunciadas. Entonces es como Beyoncé, toda visibilización es buena, que hace falta. Pero me parece que no es el único trabajo que hay que hacer ni es perfecto. Cuando fui a la lectura del informe en Casa de Vacas, en el Retiro, me pareció que cometían un error muy grave: la definición del agresor medio. Le quitaban toda importancia. Se enfocaban en las víctimas visibles, cuáles son. Generalmente son varones, blancos, homosexuales, jóvenes, cisexuales, etc. Eso es lo que se contabiliza y se visibiliza. El problema es que nos quedemos con la idea de que son las únicas agresiones que se producen, cuando no es así. De que no entendemos que la violencia tiene múltiples formas, no solo es la agresión física que se contabiliza. Y por último, el agresor se diluye como una cosa que no tiene importancia en esa lectura del informe del observatorio, quizás ahora han dado una vuelta al asunto, lo ignoro. En aquel momento decían que son los chicos, chavales que pegaban en el instituto que consideraban que lo estaban haciendo bien y lo siguen haciendo. No, esto forma parte de un sistema estructural político e ideológico con una base muy sólida que es muy grave, que se tiene que desmantelar con políticas feministas. Ésto no es uno que no sabe muy bien, que va y pega; no, el perfil del agresor se determina con un análisis y diagnóstico de diversofobia.

Al Margen de la Naturaleza
Este texto de Victor Mora es la referencia más actual en el panorama de los estudios culturales en relación al franquismo y las sexualidades no normativas masculinas.

P.: Tu texto, Al Margen de la Naturaleza, habla de ésto. La educación que hemos recibido está hablando de dinámicas que se han ido dando durante generaciones y estamos ante esta respuesta: hay violencia y no vemos por qué aparece la violencia, creemos que es novedoso, y ha existido siempre.

R.: Claro. Se ha dado un pacto de silencio frente al pasado, es decir, llega la transición y se pacta la reforma política bajo la amenaza que se tiene que hacer con unas determinadas condiciones porque si no se hace hay una vuelta a la violencia. Decir no violenta con la violencia que hubo, con los muertos de la transición… pudo haber más, claro, y también menos. O nos hubiéramos puesto más firmes, yo que no estuve allí y lo estoy estudiando, a lo mejor no se podía pero, sí es el momento de elaborar una crítica. De acuerdo que no se tuvo que transigir, o actualmente no debemos transigir en crear una igualdad frente al pasado. Se hizo una amnistía para los presos políticos y comunes, y también para los verdugos. Amnistía para todos. Eso nos está colocando en ese ejercicio de revisionismo intolerable que todos frente al pasado fuimos iguales: hubo represaliados y hubo represores. Y si no lo asumimos, y lo negamos, y si no hacemos una política adecuada, de recuperación de esa memoria y de justicia, eso sigue así. Y se sigue reproduciendo. Y se dice “es la manera que no se dé más violencia” y yo pregunto: ¿sabes cuántas violencias se registraron el año pasado? Se ha permitido que continúe la violencia, no se ha realizado una ruptura que permitiera una nueva educación, una nueva distribución cultural, unas nuevas narrativas, que no sean revanchistas que sean de justicias de la memoria.

P.: Entonces la coeducación en España no existe, ¿no? ¿Y todo es educación mixta en cuanto a igualdad y cuestiones de género?

R.: Además que no se sale del marco binario, nunca. No sé si hay algún ejemplo en Europa o fuera que se salga de este marco, lo ignoro. En España no está ocurriendo y de hecho a la mínima que se baje la guardia se intenta volver a la segregación más primaria, no solo seguimos igual, sino vamos a peor, no es una regresión, es peor.

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