Mundo Ivaginario: En Busca del Empoderamiento Sexual

“La brújula de la sexualidad es el placer. El placer en lo cotidiano. El placer es disfrutar el presente, estar aquí”

 

Nos reunimos en una terraza madrileña, al norte de la ciudad, a los pies de una de las torres inclinadas de Plaza Castilla.

Ella es Izaskun Zarrandikoetxea, sexóloga y trabajadora social. Actualmente preside la Asociación Zirikatuz Feminista Taldea y es responsable de Mundo Ivaginario, proyecto para la atención de la salud y el placer sexual. También trabaja en el Centro de Urgencias de Víctimas de Violencia de Género de Bizkaia y supera los 15 años de experiencia en la intervención social individual y comunitaria. Gestiona el Pograma Mujer, Salud y Violencia del Ayuntamiento de Bilbao e imparte formaciones sobre sexualidad, autoerotismo y a profesionales del sector que desean mejorar en la detección de necesidades y fortalecer un trabajo en red y cooperante.

Nos concede esta entrevista a Vacas sin Cencerro, donde nos explica como está ligada su visión de la sexualidad con su proyecto autobiográfico: el conocerse a sí misma la empuja a trabajar con otrxs y facilitar el cambio que esta sociedad precisa para empoderarse, tomar conciencia, disfrutar y buentratarse.

Pregunta: ¿Cómo pares Mundo Ivaginario?

Responsable de Mundo Ivaginario
Izaskun Zarrandikoetxea, Presidenta de Asociación Zirikatuz Feminista Taldea y responsable de Mundo Ivaginario

Respuesta: Mundo Ivaginario surge a través de una propuesta. Surge como respuesta de una propuesta, que también me he dado cuenta que era una necesidad que había en mí. En el 2013, estaba realizando un máster de sexualidad y género, una profesora propuso hacer un ejercicio: una representación de tu sexo, ésta era la consigna. Y tú te tomabas tu tiempo. Entonces yo me quedé con esa idea, pasó el tiempo y, un domingo lluvioso de Bilbao, por la tarde, no teniendo nada mejor que hacer, abrí una botella de vino y me puse a hacer esa representación.

P.: ¿Qué técnica empleaste?

R.: Yo realizo collages, es algo que me apetece hacer para una tarjeta de felicitación, o porque sí. Para realizar esta representación empecé a buscar recortes que guardaba. Y empecé a hacer la representación de mi coño; además empleé una foto de mi coño en primer plano que utilicé para que fuera más realista, no algo simbólico, sino que quería representarlo fielmente. Empecé a hacer este collage y enseguida se armó. Y luego le busqué un contexto a este coño. Quería utilizar ese pequeño collage y localizarlo en un contexto como acostumbro. No es solo un objeto sino que tiene un contexto. Y me apetecía que este coño tuviera un entorno, un contexto.

P.: ¿Dónde buscas los contextos de tus piezas?

R.: Entre las láminas que colecciono, guardo y recorto. Es más, pensaba que solo haría una representación, pero encontré varios contextos y todos me parecían increíbles y no quería elegir ninguno. Acabé haciendo, de la misma representación del coño, cuatro contextos diferentes. Realmente, viendo la creación veía la potencia, el mensaje y la información que tenía cada obra en sí misma.

P.: ¿Podrías explicarnos las cuatro obras que resultaron de aquella noche lluviosa?

R.: Son cuatro obras, que tienen una continuidad entre ellas. La primera se titula “¿Qué coño es eso?”. Aparece una niña pequeña pensado, el pensamiento es el coño del collage. Para mi significa el repensarse en tu sexualidad. Aparte de esto, tiene que ver con el modelo educativo que tenemos, a quienes consideramos personas sexuales: sacamos a los infantes fuera, la tercera edad la sacamos fuera, la diversidad sexual la sacamos fuera… Nos olvidamos de una educación sexual integral para todos y para todas. También habla de esta educación sexual y las diferencias que se dan según el sexo que tengas, los niños y las niñas, el cómo se les educa y que se les dice “ahí va que pene más grande tienes, tú te vas a llevar a todas las nenas de calle”, y no hay ningún comentario de “¡vaya vulva más bonita que tienes y cómo te las vas a disfrutar!”, por ejemplo. Estas diferencias son marcadas desde la cuna. La obra permite hablar de todas estas cuestiones.

P.: ¿Con la siguiente pieza desde dónde interpelas al espectador?

R.: Esta pieza la denomino “Amo mi vagina”. No sé porque la llamé así porque  representa la misma vulva… El collage introduce la representación de la vulva en una corazón, un corazón con vendas. Para mi está lámina tiene que ver el autocoñocimiento, que está muy ligada a la autoestima y el conocer tus genitales. El poder que da la información de conocer tu cuerpo, sentirlo y salirte de los sesgos de género, reapropiándote de tu cuerpo, de tus genitales internos y externos. Y poner en cuestión la culpa, el placer, los cánones de belleza que llegan hasta nuestros genitales. Que el corazón tenga unas vendas habla de la  prevención de las enfermedades de transmisión sexual, un tema más educativo. Es decir: así me quiera yo, me ame yo, así me voy a cuidar y así no me voy a exponer. Parte del mensaje engloba a la educación y de cómo intervenimos desde la prevención. Así ofrezco cómo hablar del placer y no solo de los riesgos, que cuando te piden un taller de educación sexual me piden que hable de enfermedades, de embarazos no deseados, que es apagar fuegos. Y no se habla de placer,  que es desde donde se hace una prevención mas potente. Y dejando la responsabilidad en cada persona, es tu cuerpo: acéptalo, amalo, cuídalo y compártete en el momento que decidas. Y disfrutándolo desde el momento de antes, durante y después. Porque los encuentros eróticos y/o sexuales no tienes que ver con he echado un polvo de puta madre y luego me quedo rayada porque no me he protegido de cualquier manera, que pueda contraer una enfermedad de transmisión sexual o pueda estar embarazada.

que coño es esto
Primer collage de la serie Mundo Ivaginario, titulada “¿Qué coño es esto?.

P.: La tercera obra, ¿qué transmite?

R.: Esta pieza se llama “Ole mi coño”. Y ya es otro momento: el empoderamiento sexual y el conocer tus derechos sexuales y reproductivos, con ejercerlo, con llevarlo a la política, con ocupar las calles. Sobre todo pasarlo por el cuerpo y decir cómo, cuándo, con quién, de qué manera, hasta dónde, que tiene que ver con el consentimiento, los límites, el placer y el disfrute de tu sexualidad.

P.: ¿Qué pieza cierra este relato de cuatro collages?

R.: No sé si es la mas trasgresora, pero si es la que más llamaba la atención. Se llama “La polla”. Es un pollo a l’ast, asado y tiene una vulva en medio: es la polla. Juegas a que lo están nombrando, la polla, el órgano, en principio masculino, y que define biológicamente lo que es un hombre, con un pollo con vulva. Es romper el sistema binario de hombre-mujer, género-sexo, jugar con las identidades, con lo trans, con todo aquello que se sale de la norma.

P.: ¿A dónde te llevaron estas obras?

R.: A dar nombre a lo que sería mi proyecto. El conjunto de las cuatro obras las llamé “Mundo Ivaginario”. De ahí, que yo empezaba con mi propia necesidad de tener de que hablar  de este tema, de mi sexualidad, de donde me situaba yo, de mis genitales y de mi placer. En mi Facebook personal colgaba mucha información que me interesaba que me llevó a realizar un perfil de Mundo Ivaginario porque las gente tenía interés. Y en esta época un amigo abrió un bar y que hacía exposiciones. Y le dije que yo tenía ganas de hacer una exposición. Yo no sabía la implicación, me dijeron que si y me metí en un jaleo de estos que no sé cuanto me va a costar y me encontré organizando una exposición. Los collages eran pequeñitos y las paredes muy grandes. Hice las obras grandes para ocupar el bar, de gran formato. Las compas  de mi máster me apoyaban les propuse que también expusieran sus obras. Algunas las compartieron y las expusimos.

P.: ¿Cómo fue esa exposición?

R.: Fue una sorpresa: iba a estar un mes y al fina estuvo tres meses. Me pasé casi los tres meses metida en el bar porque era genial ver las reacciones de la gente cuando ve una vulva en esos contextos, en ese entorno y como desde el empoderamiento, el placer cambia la visión de los genitales.

P.: ¿Qué respuestas son las que más te llamaron la atención?

R.: Muchas de que asco de chicas y de chicos; me llamaron mas la atención las reacciones de las chicas. Esta reacción tan negativa a una parte de tu cuerpo, de asco y desprecio.. pues algo muy loco, dañino y de maltrato hacia ti. ¡Qué eres tú, qué es tu cuerpo! No solo que no produzca rechazo sino que te puede producir placer y bienestar. Son extremos que se pueden dar.

P.: ¿Alguna reacción más a parte del asco?

R.: Mucha curiosidad por el desconocimiento. Mucho desconocimiento de ver una vulva y yo les preguntaba si podían nombrar las partes. Y no estaba nada claro. Había mucha desinformación. Y también mucha vergüenza, generaba tabú. Y se preguntaban “¿qué hacen aquí?” y “¿quién ha hecho esto, quién ha sido?”. La respuesta era de “¿cómo osas hacer esto?”. Luego otras reacciones positivas que desde el desconocimiento buscaban acercarse y hablar de una necesidad, de este tema que está callado. Y esto me hizo seguir en Mundo Ivaginario, la gente te lo pide, se daba esa necesidad. Surgieron más seguidores del Facebook, realicé chapas, pegaginas, bolsos. La cosa fue creciendo.

P.: ¿Fue tu pistoletazo en el trabajo de la sexualidad comunitaria?

R.: No, yo ya hacía talleres de sexualidad. Si me hizo afrontarlo desde otro punto, desde otra perspectiva centrada en el goce, el placer, el empoderamiento. Y al pasar todo esto en el tiempo, y que no lo respiraba, por su velocidad. Era todo a velocidad centrífuga. Me di cuenta de todo el proceso personal que había implicado en mí en todo este gran proceso creativo.  Y tengo mi propia teoría, mi propio proceso: realizo esta experiencia en formato taller.

P.: ¿Podrías compartir con nosotras cómo es ese trabajo en talleres?

amo mi vagina
Segunda collage titulado “Amo mi vagina”.

R.: Son procesos creativos como procesos de empoderamiento. Me di cuenta como se había dado cada fase del empoderamiento: una fase personal, grupal, y la fase política del empoderamiento. Para mi la primera fase, de toma de conciencia, fue realizar el primer collage. Yo, en principio, conocía mi sexualidad y disfruto de ella, de repente profundizar en ello, darle una tarde, darle una vuelta, reconstruirlos, situarlos me lleva a otros lugares. Para mi fue mayor toma de conciencia de  mis genitales, sexualidad y la posición en el mundo, en mi sexo, también situarme dentro de mi familia, porque me llevó hablar con las mujeres de mi familia y de su vivencia. Y salió esta vulva. Y mas tarde me di cuenta porque escogí el collage: f es un corta y pega, recortas de allí, pegas allá, y es una construcción a partir de partes. Y yo soy eso, me conformo a través de mis experiencias, mis historias, un poquito de allí y un poquito de allá. Y también es collage, hablando con una artista, colega, Mariam Puertas me hizo reflexionar. Ella, en esta época, realiza su trabajo final de carrera. En su tesina refleja como las mujeres no hacían arte sino que realizaban manualidades u obras menores según la perspectiva masculina; el arte de las mujeres no se consideraba como valor. Los materiales utilizados eran delicados, sutiles, papeles, efímeros. Ellas en esos tiempos lo tenían mas a mano: las telas, el hilo, el periódico. Lo que se consideraba arte de peso era la madera, el hierro, la piedra. Eso es arte, lo otro no; las mujeres no están en el arte porque no tenían acceso. Con esta explicación, me dije “lo mío es también el papel”.

P.: Tras describir la primera fase del empoderamiento, ¿qué continúa?

R.: Es la fase mas grupal, mi necesidad la comparto con personas que tienes la misma inquietud, la misma energía, y nos unimos a raíz de esta necesidad. Lo compartimos, le damos forma, exigimos. Esto se vio a través del Facebook, la exposición. Y la continúa la fase política, el disfrutarlo, el publicitarlo. Está en relación con los encuentros ivaginarios que organizamos en esta época. Y también con las chapas: visibilizar un coño, que la gente te pregunte, que provoques preguntas a este respecto. Y otras cosas mas performativas que ocuparon la calle, el espacio público.

P.: ¿Cómo se desarrollaron aquellos encuentros?

R.: Fue un punto de salida. Ya había finalizado el máster, cada compañera era de una ciudad y se me ocurrió cómo mantener la red profesional y de sexualidad desde esta forma más  especializada. Pensamos en organizar algo en Bilbo y como cada una tenía una especialidad, consistiría en contarnos nuestra investigaciones y trabajos, con una charla para nosotras. Me puse a darle espacio y monté una asociación y, desde ahí, contactamos con gente de Bilbao, y se nos fue de las manos. Organizamos unas jornadas que duraban dos días, sobre sexualidad, arte y feminismo, que eran interdisciplinar: teatro, exposición de arte plástico, poesía, performas, mesas de activismo y diálogo, ponencias y talleres. Lo amenizábamos con conciertos y DJ’s. Los carteles nos lo diseñó Micki Hl. Todo esto de forma autogestionado, organizado con Mariam Puertas, las compañeras del máster de Madrid vinieron. Y la comida fue increíble, ¡vegana! Este espacio queríamos pasarlo por el cuerpo y no fuera académico; vivirlo, que la sexualidad se diera en todo su esplendor y en toda las facetas. Llegando a lo celebrativo. Con la intención de generar espacios de compartir y que se entretejiera redes de apoyo y contactos. Fue un éxito. Y el año próximo lo realizamos con subvención y fue un éxito. Que nos dejó agotadas en la coordinación. En este punto se unión a nosotras Blanca Ortiga. Y por las dificultades de coordinación nos quedamos con las ganas de otro encuentro; me di cuenta que ya había sido y aquí finaliza parte de esta andadura.

P.: ¿Mundo Imaginario en que momento está, cómo se desarrolla, cuales son su estar en la calle, en la comunidad?

R.: Yo me he tenido que reubicar con Mundo Ivaginario, para situarlos y que relación tengo con él. Es una propuesta mía, personal, en la que hice mi proceso, y se han ido vinculando personas. Al principio tuve apoyo de las compas del máster, que se diluyó en el tiempo; en los encuentros muy arropada con Mariam y Blanca, y que se acabó la colaboración. A este momento mi propuesta era centrada en lo profesional, no era un pasatiempo, yo ya dedicaba tiempo y deseaba que fuera un modo de vida. Aquí, mis compañeras, no estaban en estas; yo seguí mi camino. Desde la Asociación Zirikatuz Feminista Taldea, que es la figura legal, es donde se enclava Mundo Ivaginario y es un proyecto de esta misma. Mundo Ivaginario, por lo tanto, es un servicio de atención a la salud y al placer sexual, y desde aquí realizo intervención comunitaria, sensibilización, formación, asesoramiento y acompañamiento en la sexualidad, desde el placer y el buentrato.

Ole mi coño
“Ole mi coño” es la representación política y de conocimiento de los derechos sexuales y reproductivos. Una invitación a ejercerlos y a tomar conciencia de la responsabilidad del disfrute de nuestra sexualidad.

P.: ¿Cuáles son tus proyectos en breve que podrán disfrutar en Bilbao o en aquellos lugares a los que te desplaces dentro del estado español?

R.: Hay proyectos. Lo más reciente han sido los talleres corpóreos en Bilbao que organiza Mundo Ivaginario y Hika Ateneo, con las que solemos colaborar, y serán talleres donde se trabajaran el cuerpo, el juego y el placer y yo realizo una propuesta en relación al autoerotismo. ¿Qué pasa con el autoerotismo? Plantear preguntas para conocer como nos acercamos a nuestro cuerpo, a nuestro deseo, al placer y qué nos decimos, cómo están nuestros genitales cuando nos apetece tocarlos o no tocarlos, como los compartimos, de que manera siento placer, si quiero llegar al orgasmo o no, qué importancia le doy… Y desde todas las realidades. Estos talleres los suelo trabajar con mujeres cisexuales, aunque son grupos mixtos, y porque hay una brecha ahí de no masturbación y no orgasmos. No le doy importancia al orgasmo porque no todas las relaciones son sota, caballo y coito, pero, claro, que no tengas orgasmos a veces no pasa nada, pero que no los tengas nunca… Hablamos desde otra situación.

Este taller  lo llamé “Autoerotimo: placer que nos empodera” y fue muy bien acogido. De repente se creó un espacio de respeto, comunicación y confianza; lo que vi hay una mucha necesidad de hablar de esto. no es tan importante la información que pueda dar sino el espacio de compartir y que se pueda hablar; y la gente habló de su experiencia, placeres, y pude hacer mención de la sexóloga Betty Dodson. Dodson realizó este tipo de trabajo en los años 70 y estamos ahora en una situación similar, hablando de lo mismo, sin mucho cambio.

Y esta vez incluyo ejercicios, no nos vamos a tocar los genitales, y si trabajaremos los cuerpos.

Y próximamente en Madrid, después del verano, trabajaré este verano contigo el ciclo de talleres “Deseo, cuerpo y placer: encuentro con intimidad”.

Y el nuevo proyecto, que más me alegra, es el que ha surgido de un congreso de sexología en Málaga y he fundado con otras compañeras una asociación de sexología feminista. Nos dimos cuenta que los ponentes son hombres cis, mayores y que no hay espacio para otras líneas de pensamiento. Y no es una sexología incluyente e integradora en la que yo me muevo. Y en ese encuentro coincidí con la Psico Woman. Y con otras personas, como  una de las ponentes de este congreso, Noemí Parra, y Martina González Veiga (Con mucho gusto),  que ofrecían una visión más feminista y con otra mirada, y generaron la sinergia para agruparnos. Hicimos piña, junto a Mónica Ortiz Ríos (Desmontando a la Pili) y con Degustando Placeres (Nuria Cano Cano e Irene Bodas Arjona), vimos la necesidad de una sexualidad/sexología feminista y estamos a la espera de que aprueben los estatutos. ¡Y el objetivo de nuestra asociación será despartiarcalizar la sexología!

P.: Dentro de tu visión de la sexualidad, abierta y en todo vale si es con respeto y empoderamiento, ¿cómo definirías el placer?

R.: La brújula de la sexualidad es el placer. Y el placer es un bocata, unas bravas y una pica,  por favor. El placer en lo cotidiano. El placer es disfrutar el presente, estar aquí. Lo estoy gozando. En un rato viajaré y el sol que me dé, será otro momento de placer. En cada momento surge el placer.

P.: ¿Tus referencias dentro de la sexualidad, la sexología, el empoderamiento, el feminismo?

La polla
“La polla” cierra la serie Mundo Ivaginario poniendo en cuestión la sexualidad normativa

R.: Me pasa siempre, no soy tan teórica. Soy muy práctica, los conocimientos que voy adquiriendo nacen de la necesidad personal que necesita conocimiento y me pongo a buscar. Como trabajadora social soy de acción y del contacto con la gente. Mis referentes sería Betty Dodson, que al leerla se planteaba un proceso creativo muy similar al que yo experimenté y me quedo con su frase de “a través de nuestros orgasmos combatimos el patriarcado”, es decir, si tu eres dueña de tu cuerpo, de tu placer y de tus orgasmos no te va a vincular en relaciones de necesidad y dependencia. Dependo de mi y me voy a relacionar como quiera. Desde algo tan pequeño como es un orgasmo combates  el patriarcado.

Fina Sanz, que estoy conociendo más, al ser alumna de su máster y la literatura que ha generado.

P.: Un libro imprescindible.

R.: El que voy a escribir en breve (risas). Voy a mencionarte el muy básico de Silvia de Béjar, Tu sexo es tuyo, y que me permitió conectar con todo este mundo. Es sencillo y acercarte a él te puedes acercar desde el miedo, la vergüenza, es tan didáctico que abre un mundo y transitarlo.

P.: Una película que quieras recomendar.

R.: Me acuerdo de la de Shortbus en la que se ve un montón de diversidades sexuales, de identidades, quiero recordar, y me gusta el personaje, la mujer que era sexóloga, o terapeuta, que nunca había tenido orgasmos. La película es muy loca; es divertida. Y que da cabida a diversidad. Si te soy sincera cuando me paro a ver una película acabo durmiendo y, será por eso, que en las lecturas soy similar (risas).

P.: Una canción que sea la banda sonora de cierre de esta entrevista.

R.: Son muchas. Una que escuché esta mañana la de Silvia Pérez Cruz llamada Gallo negro. Ver el vídeo es una experiencia. Esa mujer tiene una voz, una presencia, una globalidad, una erótica que me seduce. Y otra mujer que me encandila es la interprete de Protishead, en su directo en New York City. Verla es impresionante, al ponerla cara a esa voz; la ves que es menuda, pequeña, y que tiene una voz que lo ocupa todo.

 

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